lunes, 6 de agosto de 2007

Defendamos el puchero con un ruidazo

Si usted cree que nos mienten con la inflación
Desde nuestras casas, trabajos, automóviles, talleres, oficinas...
el lunes 6 de agosto entre las 14 y 14:10 hs.
hagamos sonar las cacerolas, las bocinas, las sirenas, cornetas o lo que sea para oponernos a la mentira

Trabajadores del INDEC
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domingo, 5 de agosto de 2007

Causa judicial en el programa de Nelson Castro

Aquí, un informe en el programa de Nelson Castro sobre la causa Judicial.
Nuevamente, agradecemos el espacio que le dan al conflicto en su programa "el Juego Limpio"
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CASH. Domingo, 05 de agosto de 2007

La crisis en el indec
El estado del Estado
Por Miguel Angel Forte *

Claves
“El instituto se mantenía, previo a la intervención, en los niveles de credibilidad típicos de cualquier institución similar en el mundo.”“Al alterar el cálculo dentro del aparato del Estado queda lesionada la previsibilidad del Estado ante la sociedad.”“Hacia futuro es de esperar juicios contra el Estado por parte de quienes poseen títulos que ajustan en base al IPC.”“La embestida del Ejecutivo tampoco produjo una reacción de los otros poderes del Estado.”“La legitimidad del Indec corre pareja a la legitimidad del Estado.”
La intervención en el departamento del IPC castiga la credibilidad del Indec, pero, en realidad, el Gobierno está afectando la credibilidad del Estado.
“Los gremios estatales no se abroquelaron en contra de la intervención”, sostiene el especialista Forte.

La crisis del Indec puede resultar paradigmática, si se quiere llevar a cabo un estado del arte acerca del Estado Nacional o de sus restos. A saber:
1. El Poder Ejecutivo interviene la dirección productora del índice de precios al consumidor (IPC) del Indec y lesiona así la legitimidad de un número, producido por un organismo técnico del Estado, al hacerlo increíble ante la opinión pública.
2. Al hacer no creíble al Indec, hace no creíble al Estado por la vía de la desconfianza de sus cálculos que, como se sabe, constituyen junto a la monopolización de la fuerza en una territorialidad, los fundamentos mismos del Estado moderno y son anteriores a la incorporación en éste de las teorías del derecho.
3. El instituto se mantenía, previo a la intervención, en los niveles de credibilidad típicos de cualquier institución similar en el mundo. En síntesis, no había hasta el momento problemas de legitimidad.
4. Al alterar el cálculo dentro del aparato del Estado queda lesionada la previsibilidad del Estado ante la sociedad.
5. Se crea así, por iniciativa del presidente de la cosa pública, un problema de Estado de consecuencias imprevisibles.
6. En primera instancia, se observa al Poder Ejecutivo llevando a cabo una política destructiva del Estado en consonancia con los noventa, si se toma en cuenta el daño funcional ocasionado al organismo, al presentarlo inservible ante la sociedad, si los números se cambian a voluntad del Presidente, afectando así al mismo tiempo sobre la misma fuente de trabajo del empleado público.
7. Hacia futuro es de esperar también juicios contra el Estado por parte de quienes poseen títulos que ajustan en base, precisamente, al IPC.
8. Al afectar el índice de precios se baja el techo de la negociación salarial. Así, se hace una concesión al capital y como en los noventa el salario es una variable de ajuste.
9. Este caso es paradójico porque se trata de un problema de Estado que no es un problema de Estado porque, al parecer, son los trabajadores movilizados del instituto los últimos burócratas que, en soledad, resisten en asamblea para retrotraer a la institución a diciembre de 2006, momento previo al que el Ejecutivo subvierte la metodología empleada en el IPC.
10. El comportamiento de los últimos burócratas no produce en primera instancia una reacción encadenada en el aparato del Estado, puesta en forma de respuesta activa del conjunto de la burocracia. Sin perjuicio de reconocer el éxito histórico alcanzado en la búsqueda de solidaridad, hacia adentro del Indec, hacia el conjunto del Estado y hacia la sociedad.
11. Lo anterior se debe probablemente a la fisonomía técnica y profesional de los trabajadores del Indec, que no soportarían el papelón corporativo de hacer mal su trabajo y menos por una orden. Situación que haría peligrar no sólo el destino profesional del instituto, sino también el propio. Se trata de un personaje weberiano que cuando actúa precisa confirmar que lo que es obligatorio es al tiempo una máxima de la propia actitud.
12. Si el Poder Ejecutivo obliga a conciliar y volver al trabajo, Ministerio mediante, para hacer mal las cuentas, hasta aquellos que “no pararon nunca” se sentirán mejor en un paro por tiempo indeterminado que al aceptar una versión tan creativa de la cultura del trabajo.
13. La embestida del Ejecutivo tampoco produjo una reacción de los otros poderes del Estado, más allá de las iniciativas individuales en coincidencia con los esfuerzos en la búsqueda de solidaridad por parte de los trabajadores en conflicto.
14. Los gremios estatales no se abroquelaron en contra de la intervención. A saber: UPCN dijo al comienzo del conflicto: “no confundir lo gremial con lo político” anticipando no por previsor, sí por informado, lo que hace algunos días dijo, palabras más, palabras menos, el Ministerio de Trabajo cuando invitó a levantar la huelga. ATE, desde el principio, se manifestó en contra de la intervención aunque, presente griego mediante, un sector apoya la intervención. En tal sentido se fracturó la Junta Interna del organismo hasta llegar a la situación de hoy, en que el sector que lucha contra la intervención es hegemónico en el Indec y es la Junta reconocida con local y todo.
15. ATE aún no nacionalizó el conflicto, es decir no reconoce el problema del Indec como un asunto de Estado. De allí que en asamblea se reitere el pedido por parte de las bases en ese sentido.
16. El nuevo ministro de Economía tampoco reconoce el conflicto como un problema de Estado cuando recomienda el uso de los índices producidos durante la intervención. Contribuye así a agudizar el efecto catarata que ya se produjo en la encuesta permanente de hogares.
17. Un fantasma recorre el índice de precios mayoristas.
18. En síntesis: la credibilidad del Indec es la credibilidad del Estado. La legitimidad del Indec corre pareja a la legitimidad del Estado.
*Ex director de la Carrera de Sociología UBA. Profesor Titular UBA y Flacso.
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sábado, 4 de agosto de 2007

..los pobres en el cajón



De estrategias para combatir la pobreza

La reducción de la pobreza depende de muchos factores: del crecimiento del empleo (más personas percibiendo ingresos y aportando al hogar), del incremento del precio de la fuerza de trabajo por encima de la inflación, de la estabilidad de los precios de los bienes y servicios en general y particularmente de los que integran la canasta básica alimentaria, y del aumento del ingreso disponible proveniente de transferencias sociales en dinero que reciben los hogares. Para lograrlo, el gobierno puede intervenir activamente mediante políticas públicas e influir sobre las variables que determinan la pobreza, o bien manipular los indicadores de pobreza.


La política de intervención en el mercado
En más de tres años de gestión, el gobierno implementó medidas de política que si bien no lo perseguían como objetivo principal, tuvieron su efecto sobre la incidencia de la pobreza, reduciéndola de un 47,8 % en el último semestre de 2003 al 26,9 % en el segundo semestre de 2006. El gráfico muestra la reducción de la pobreza para el período comprendido entre el segundo semestre de 2005 y el segundo semestre de 2007, conjuntamente con la evolución de indicadores de ingresos y de precios que inciden en su nivel:

a) el coeficiente de variación salarial (Cvs), que estima la evolución del precio de los salarios de la actividad privada formal, del sector público y de sector informal.

b) e IPC Nivel General, el valor de la canasta básica alimentaria (CBA) y el valor de la canasta básica total (CBT).

La disminución más pronunciada de la incidencia de la pobreza se da en el segundo semestres del 2006, período en los que se combina un sensible aumento de ingresos nominales (en términos del Cvs) con una relativa estabilidad de precios, particularmente la de los precios de los alimentos, reflejándose claramente la incidencia de la política oficial, ya que los acuerdos de precios iniciados en abril del 2006 tienen su efecto en la disminución del valor de la canasta básica alimentaria.

Hasta fines del año 2006, la política económica y social del gobierno tenía éxito en la reducción de la pobreza y como lo ilustra el gráfico, se reflejaba correctamente en los indicadores que produce el INDEC.

La manipulación de los indicadores
A partir de noviembre de 2006, perdió eficacia la política de acuerdo de precios y tanto el nivel general de los precios de los alimentos como los valores de la canasta empezaron a aumentar a la par que los ingresos.

Ante esta situación, el gobierno decidió intervenir en el INDEC para “dibujar” los índices de precios y de esa manera torcer la tendencia para la tapa de los diarios. En un principio presionando a las autoridades del Instituto para que sean ellas las que implementen los cambios y/o violen el secreto estadístico entregándole a Moreno los listados de negocios y finalmente, ante la negativa de aquellas, interviniendo de hecho el IPC a partir de enero de 2007 con el nombramiento de Beatriz Paglieri.

El gráfico indica que el resultado de esta segunda estrategia de combatir la pobreza –intervención del INDEC- (si algún irresponsable se aviene a calcularla) dará sus frutos, ya que la evolución de los indicadores “oficiales” dibuja una tendencia muy similar a la iniciada en marzo de 2006 con los acuerdos de precios:

  • La inflación –dibujada- atenúo su marcha ascendente y los valores de la canasta básica, que aumentaron levemente en los dos primeros meses, se mantuvieron planchados artificialmente hasta junio.
  • Los ingresos nominales continuaron su ascenso. El coeficiente de variación salarial siguió con la misma tendencia (por lo menos hasta mayo de 2007) y el ingreso per cápita de los hogares del primer trimestre del 2007 (aún no se cuenta con los datos referidos al segundo trimestre) se incrementó sensiblemente con respecto a igual trimestre del año anterior.


En ese contexto, el gobierno espera anunciar una reducción de la pobreza del orden de las que se produjo en el segundo semestre del 2006, cuando la incidencia de la pobreza bajó del 31.4 al 26,9 %.

Sin embargo, como es de público conocimiento, a partir de la intervención las únicas variables oficiales que responden a la realidad son las que miden los ingresos nominales. Si se toma en cuenta la inflación publicada en este blog, que en el período es más del doble que la dibujada por Beatriz Paglieri, se llega a dos conclusiones evidentes:

  • Que el incremento de los ingresos reales se detuvo a fines del 2006, y por ende los acuerdos salariales conquistados este año por los trabajadores por primera vez van por detrás de la inflación.

  • En lo que hace a la pobreza, si bien no se cuenta con estimaciones “serias” del valor real de la canasta básica, sabiendo que los alimentos aumentaron más que el nivel general de los precios, se puede suponer que aquel siguió por lo menos la evolución del IPC nivel general “real”, y por lo tanto que el incremento de los ingresos efectivamente registrado ya no alcanzaría para reducir la pobreza en la magnitud que pretende el gobierno, abriéndose el interrogante sobre si en el mejor de los casos aún se mantiene en los niveles del semestre anterior.

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Cancionero en crisis

Urgente!!!! Por razones que son de dominio público, se solicita quitar del cancionero cabrón, la siguiente estrofa:

Licenciado Fara
es de sociología
soldado del pingüino
obediencia debida

No obstante se mantiene, al menos hasta el lunes 6 de agosto, la siguiente:

Un minuto de silencio
(contar 1, 2, 3 en silencio precisamente)
Para Fara que está muerto
ea, ea, ea...
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