domingo, 28 de octubre de 2007

El conflicto del Indec y las elecciones presidenciales

Nos llegó una colaboración por correo electrónico y decidimos publicarla:


El domingo 28 de octubre, la candidata del oficialismo obtendrá un triunfo con respecto a sus competidores en las elecciones presidenciales. Sin embargo, lo hará con un caudal de votos inferior al que hubiera logrado (aún con el proceso inflacionario) de no mediar los despropósitos políticos que ha cometido en los últimos tiempos, empezando por la destructiva intervención del INDEC, comprometiendo lo que era una segura victoria en primera vuelta.

Los mercenarios de siempre, que mientras se llenan los bolsillos de prebendas dicen defender a los trabajadores atragantándose con palabras que en sus labios carecen de sentido, tales como patria, lealtad, etc., no dudarán en salir a decir, como lo vienen proclamando en sus medios de comunicación y lo manifestaron abiertamente esta semana, que “el gobierno le ganó a los cabrones del INDEC” y que “tienen los días contados” y que, por ende, internamente “ganaron ellos”.

Nadie que tenga un mínimo de honestidad intelectual puede pensar que un conflicto en la oficina de estadísticas públicas normalmente pueda decidir la suerte de una elección nacional, ni menos que en las plataformas electorales de los candidatos sólo se discuta si el INDEC debe ser el NUEVO INDEC de Moreno/Edwin/Paglieri/Sampino o el VIEJO INDEC.
Sin embargo, la increíble cantidad de tropelías cometidas –mezcla de soberbia y torpeza- que incluyen desde la violación a la ley de protección del secreto estadístico y la flagrante manipulación de los datos hasta la aparición de patotas dentro del edificio, el ingreso de personal sin calificación para ocupar cargos ya cubiertos por el personal histórico del INDEC y la violación de los más básicos derechos laborales de los trabajadores que enfrentamos la intervención, no ha sido pasada por alto por los medios de comunicación y la sociedad, que en su gran mayoría condena lo sucedido y que ya no creé en los datos del INDEC (lo que es peor, no solo en los índices adulterados sino en ningún dato).

Que quede claro: quienes enfrentamos la intervención del gobierno no queremos que haya inflación, que por cierto es un problema especialmente grave para los trabajadores. Lo que buscamos es, cumpliendo con nuestro servicio público, proporcionar indicadores veraces, para que se la combata como se debe y en donde se debe y para que se tenga un parámetro real a los fines de evaluar la eficacia de esas medidas de política. La fiebre no baja ni bajará nunca rompiendo el termómetro.

El oficialismo ganará, fundamentalmente porque los efectos positivos de la recuperación económica, puestos blanco sobre negro con la traumática situación que generó la salida del régimen de convertibilidad aún se hacen sentir (descenso de la desocupación y la pobreza, recuperación del salario real y de los niveles de consumo, etc.). Otras medidas en pos de una supuesta mejora de la calidad institucional, como la reforma de la Corte Suprema de Justicia, la política de Derechos Humanos, la “exitosa” negociación de la deuda externa, etc. que pesaron y mucho en las elecciones legislativas del 2005 son muy lejanas por los magros avances registrados. También ganará porque la oposición es incapaz de articular un proyecto alternativo que proponga una mejor estrategia para no desaprovechar está oportunidad histórica de crecimiento y modernización de la economía y de construcción de una sociedad más justa.

Sin embargo, que la mayoría vote al oficialismo no significa que avale la política de intervención al INDEC, ni que le mientan con las estadísticas, sino simplemente que –en el mejor de los casos- pondera con más valor algunas de las otras cuestiones ya mencionadas.

No es un dato menor que diversas encuestas revelan que el 90% de la gente “no cree” en los datos del INDEC (de lo que se podría deducir que más de la ¾ parte de los votantes del oficialismo –alrededor de un 45% del total- desconfía, pese a apoyar al gobierno, de los datos que éste maneja). Por otro lado, estudios sobre la imagen del Presidente demuestran que su imagen positiva se viene deteriorando desde 2003, cuando estaba por encima del 80%, hasta hoy, que apenas araña el 45%, y que esa caída se ha acelerado desde enero de este año, ya que en estos 10 meses habría caído un 22% (a la inversa de lo que ha sucedido con la imagen negativa de Kirchner, que pasó del 1% en el inicio de su gobierno a casi el 20% actual). Y aquí si, vale recordar que para todos los analistas políticos la inflación y la manipulación en el INDEC han sido las causas que más han contribuido a esta caída. En síntesis, es claro que la aberración cometida en el INDEC es repudiada por toda la sociedad y todos los actores del espectro político –exceptuando solo a quienes tienen intereses creados en torno a ella o deben defender la acción oficial por “obediencia debida”- y ha jugado en contra no solo de la legitimidad de Kirchner, que para volver a decirlo el domingo hubiera ganado quizás con el 60 % de los votos, sino también –y lo que es más preocupante- de la calidad de la institucionalidad estatal.

Nuestra pelea no es contra ESTE gobierno: no nos motiva ningún ánimo político partidario, de hecho, entre nosotros mismos coexisten las más variadas tendencias políticas. Pero es sí una pelea política. La lucha es y seguirá siendo contra cualquiera que intente entrometerse en la elaboración de índices construidos en base a criterios técnicos y metodológicos con respaldo internacional y de carácter público -lo cuál no supone que sean inmodificables o imperfectibles, pero los cambios no pueden hacerse con la prepotencia, ignorancia e impunidad con que se intentan llevar adelante ahora-. Esperamos que por el bien del país, tras las elecciones se adopte una postura racional para poder resolver este conflicto como corresponde, para que todo el pueblo argentino pueda volver a tener –como hasta hace apenas 10 meses atrás- estadísticas confiables.

RENE LACROIX
renelacroix22@yahoo.com.ar


ver más...

jueves, 25 de octubre de 2007

Nota a Jacob Ryten en iEco: "Argentina tenía el mejor índice de precios de toda América latina"


"El Indice de Precios que tenía la Argentina hasta enero pasado se lo tomaba como modelo en América latina. Desde entonces perdió su credibilidad por razones obvias que ustedes conocen bien. Ahora se dice que hay un nuevo planteo que sería el de copiar o importar un índice que se elabora en EE.UU., lo que me parece una iniciativa absurda".
Quien dice esto es Jacob Ryten, uno de los expertos en la medición de los precios más importante del mundo. Considerado el padre o padrino del Indice de Precios al Consumidor (IPC) en Argentina y buena parte de América Latina, desde Canadá, Ryten habló por teléfono con iEco y planteó que debería formarse una Comisión Independiente que tome a su cargo la reorganización del INDEC y "pueda asegurar a los usuarios, al público, a la sociedad que el Indice se hará de acuerdo con principios de independencia estadística".
Para Ryten, "el problema del IPC argentino no es metodológico sino de credibilidad y no se puede reinstituir la credibilidad copiando lo que sea".
–¿Por qué no debería aplicarse un índice como el estadounidense?
-- El modelo estadounidense puede ser copiado pero no veo la necesidad de hacerlo. Argentina tenía el mejor IPC de la región, tenía gente que conocía los métodos y los sistemas. Lo que faltaba era que el Indice tuviera cobertura nacional y no limitarse a la Capital y el Gran Buenos Aires.
–Desde 2003, hay un IPC nacional...
--Sí, pero el IPC nacional tiene una cobertura extremamente limitada (abarca 8 jurisdicciones) y eso no es adecuado para un país con la estructura y el nivel de la Argentina. Para darle esa cobertura nacional no necesitan copiar nada, y tampoco necesitan copiar nada para contar con una nueva estructura de consumo porque saben cómo hacer encuestas y presupuestos familiares.
–La Encuesta de Gastos de los Hogares se hizo en 2005. Es lo que digo. Lo saben hacer.
--Insisto, no veo ningún problema metodológico con el Indice y no tiene sentido la idea de copiar. Uno de los Indices de EE.UU. se basa en una muestra aleatoria de gastos de productos alimenticios y personales. Confeccionar ese Indice sería una inversión no aconsejable porque en la Argentina no existe el marco muestral necesario para hacerlo y porque, en términos de prioridad, me parece que hay otras más importantes.
–Ese índice estadounidense, ¿sería inferior o superior en calidad al IPC argentino?
--Ni inferior, ni superior. En esta fase del desarrollo estadístico argentino no es necesario. La prioridad argentina es la cobertura nacional. Además, ese Indice de EE.UU. se basa en una muestra aleatoria que solo se aplica en EE.UU. No lo tiene ningún otro país.
Ryten explicó que para relevar los precios, hay dos formas de proceder. Una es llegar a una tienda, supermercado u otro lugar de expendio y preguntar de todos los jabones o de todos los cortes de carne que venden cuál es el más vendido, cuál es el segundo, cuál es el tercero. Otra forma sería llegar a los mismos sitios con una lista completa de todos los jabones, de todos los cortes de carne, de todos los perfumes y seleccionar uno, dos o tres, aleatoriamente.
"Esa es la principal característica de ese índice de precios en EE. UU. En Canadá consideramos elaborar ese Indice porque sí tenemos la infraestructura necesaria para hacerlo, pero decidimos que un índice adicional de esa naturaleza no justificaba el gasto. Menos se justificaría en la Argentina".
Con relación a confeccionar un Indice de Precios desestacionalizado, porque muchas subas de precios s e deben a f actores climáticos excepcionales, Ryten consideró que eso sucede en todos los países y "desestacionalizar el Indice es un servicio importante para los usuarios. En Canadá está el IPC con estacionalidad y el desestacionalizado.
El primero se aplica para el ajuste de los contratos y el desestacionalizado se utiliza en los estudios sobre inflación".
–¿Qué opina de armar un índice en base a una canasta más restringida de productos que, además, serviría luego para los acuerdos de precios con el Gobierno?
--El índice de precios no es un arma para controlar la inflación. Es simplemente un instrumento de medición. Para medir el consumo de luz no sirve que el medidor funcione solamente entre las 9 y las 10 de la mañana.
–¿Qué medidas tomaría para corregir la crisis del INDEC?
--Simplemente las necesarias para demostrar al público que el IPC está siendo manejado por técnicos y no tiene injerencias políticas. Sería necesario que una Comisión Independiente pueda asegurar a los usuarios, al público, a la sociedad que el Indice está siendo hecho de acuerdo con principios de independencia estadística.
–¿Y respecto de los concursos para seleccionar los directores y técnicos de cada área?
--Si eso sirve para restaurar credibilidad, es algo excelente. Pero con independencia, y eso es poder demostrar al usuario y al público que las personas que tienen el IPC a su cargo tienen dos características: competencia técnica e integridad moral. Todas las medidas que pueden reforzar esas dos características son bienvenidas.
–¿Y con los directores desplazados, como Graciela Bevacqua, que usted conoce muy bien?
--El desplazamiento de Graciela Bevacqua me pareció algo totalmente arbitrario y además, no fue reemplazada por alguien que pudiera hacer mejor la tarea. Fue desplazada simplemente porque quería cumplir con la ley que dice que no se debe dar a terceros información individual sobre las características precisas del bien o del servicio elegido para el IPC, y sobre todo no comunicar a terceros la ubicación y la identidad de los lugares de ventas que se encuestan.
–¿La metodología del IPC que estaba vigente hasta hace poco en Argentina se aplica también en otros países de América Latina?
–No hay muchas maneras de hacer un IPC. Hay variantes pero fundamentalmente todos hacen las cosas de la misma forma con la excepción de lo que mencioné antes sobre EE.UU. La Argentina no hacía algo distinto a los demás. Lo principal es que lo hacía mejor que los demás. Fue siempre una tradición argentina tener un IPC prolijo y manejarlo por personas que sabían como hacerlo. Acabamos de terminar un Estudio de comparación de precios a n ivel regional en América Latina. El servicio fue liderado por el Banco Mundial, yo era el coordinador y me dio la oportunidad de comparar la calidad a nivel de los datos básicos de Argentina con los demás países. Utilizamos Argentina como el país modelo, no porque sus métodos fueran originales y novedosos sino porque hacían las cosas mejor que los demás. Los resultados de ese Estudio se van a difundir hacia fin de año. Va a ser un regalo de Navidad.
---------------------------------------------------------------------------------------------
El padre de la criatura
Jacob Ryten fue el padrino del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC y de varios países latinoamericanos. Así lo bautiza Víctor Beker, ex director de Estadísticas Económicas del INDEC, quien subraya que en los manuales del Instituto oficial se destaca el asesoramiento que Ryten brindó en los 80 al equipo argentino que elaboró la metodología y puso en marcha el IPC.

Beker también recuerda que una o dos veces por año Ryten venía a la Argentina a dar charlas, conferencias y a asesorar al equipo del IPC del INDEC. Ryten fue subdirector de Estadísticas de Canadá y encargado de estadísticas económicas de la oficina de estadísticas del Gobierno Federal canadiense.

Se graduó en la London School Of Economics y ejerció la docencia en la Universidad de Ottawa y en la American University de París. En la OCDE trabajó en estadísticas industriales y en el Comité de Expertos en estadísticas de la globalización.

Con 70 años, y por su vasta experiencia en la medición de la inflación, Ryten actualmente es el coordinador del programa de Naciones Unidas para el Seguimiento de los Indices de Precios a nivel iberoamericano.

Desde Canadá demostró que conoce en detalle todo lo que pasa en el INDEC. En un fluido castellano, Ryten, quien además habla inglés, francés y portugués y domina el ruso, italiano y alemán, fue categórico en señalar que, hasta los desplazamientos de comienzos de año, "la Argentina tenía el mejor IPC de la región" , que resulta "absurdo copiar" el índice de precios de EE.UU y que el problema argentino no es de metodología sino de credibilidad.

ver más...

martes, 23 de octubre de 2007

Estrategia

La estrategia de destrucción del Instituto por parte de las autoridades parece consistir en incrementar la presión y violencia en cuestiones laborales con el objetivo de eclipsar la crisis metodológica, buscando diluir los esfuerzos de resistencia:

  • Todos los días ingresa gente nueva en áreas en las que no es necesaria, duplicando tareas.
    Se conforman equipos de trabajo paralelos de gente nueva, desplazando de hecho a trabajadores con experiencia y no colaboracionistas.


  • A los trabajadores considerados conflictivos se les realizan descuentos salariales, a la vez que se premia monetariamente a quienes se muestran dóciles a los nuevos criterios.


  • Los desplazamientos siguen ocurriendo en distintas áreas y en todos los niveles de la estructura: recientemente fueron desplazadas, por motivos aparentemente arbitrarios, las encargadas de Administración y operaciones y de Programación y control presupuestario.


El supuesto proyecto de recuperación de credibilidad a partir de la reformulación metodológica del IPC, que cuenta de la colaboración del Director de Metodología Estadística, consiste en un plan desarticulado, que cambia día a día, se presenta con plazos imposibles de cumplir, se justifica con recursos argumentales indefendibles y no capitaliza el aprendizaje y la experiencia adquiridos durante años, al no integrar a ningún técnico del IPC que conozca la metodología vigente hasta diciembre 2006, "el mejor Indice de Latinoamérica" tal como lo calificó Jacob Ryten en una entrevista reciente. Hasta ahora, las únicas acciones concretas que se conocen en relación al desarrollo de la nueva metodología son los viajes de la Directora del Instituto, acompañada por la Interventora del IPC, en una suerte de gira de estudios(Ecuador, EEUU) durante la cual supuestamente conocerán las metodologías aplicadas en otros países para implementarlas a los pocos días. Sobre la situación del INDEC en el mundo en relación a los aspectos metodológicos y de implementación del IPC, recomiendo el reportaje a Ryten publicado el domingo 21 de octubre en el suplemento iEco de Clarín.

La salida del conflicto “metodológico” del IPC, se torna cada vez más difícil. De hecho, el problema apenas puede calificarse como metodológico, sino más bien como ausencia de metodología: no existe ninguna que admita las arbitrariedades que se han cometido este año. Sin importar las decisiones que se tomen acerca de las características que tendrá el nuevo Indice (en el caso en que realmente se decida adoptar alguna metodología) aún subsistirá el problema originado el año 2007, durante el cual no se utilizó ninguna.

Sin embargo, teniendo en cuenta la obstinación para negar lo evidente, la geométrica escalada de acciones desesperadas para encubrir la manipulación(llegando a anular el acceso informático de las provincias a sus propios datos en los últimos días) y el desprecio absoluto a las leyes y los derechos, dificilmente se logre instalar en la Sociedad la sensación de que el Instituto y sus metodologías se están normalizando. El problema es cada vez más grande, y complejo y la salida requiere de una actitud racional por parte de las autoridades nacionales.

La reformulación metodológica no tiene sentido si no cesa la intervención política del Instituto ya que la única forma que encuentran para sostenerla es incrementando los abusos. La recuperación de la credibilidad institucional sólo es posible a través de un giro rotundo en la estrategia destructiva actual, que garantice la independencia técnica del INDEC.

ver más...

lunes, 22 de octubre de 2007

Nueva Junta Interna ATE-INDEC

Formalizando la cohesión que vienen mostrando distintos sectores en el trabajo conjunto desde el comienzo del conflicto, se constituyó una nueva junta interna de unidad a través de la Lista 1-Carlos Fuentealba, representación gremial apoyada masivamente por el 75% del padrón.

En este contexto, un nuevo bochorno fue protagonizado por la Directora del Instituto Edwin al impugnar la elección masiva ante el MTySS, utilizando argumentos que confirman el desprecio absoluto a la libertad gremial.

Luego de superar este escollo, la nueva representación deberá asumir la responsabilidad de enfrentar con firmeza las flagrantes violaciones a las leyes laborales que se vienen incrementando con el paso del tiempo:

  • Trabajadores desplazados de sus tareas en diversas áreas (IPC, estadísticas de la construcción, difusión, EPH, entre otros).
  • Reasignación arbitraria de componentes no remunerativos de salarios: tickets alimentarios, horas censales y extras son descontadas a trabajadores considerados conflictivos y reasignados a los que ofrecen o muestran lealtad a los interventores.

La nueva representación de base también debería facilitar las vías para una mayor participación de los trabajadores que quieren defender la calidad técnica y el prestigio del Instituto elaborando una estrategia que promueva la sinergia con los distintos actores de la Sociedad que se manifiestan en contra de la Intervención política del INDEC.

Por otro lado, la “comisión tripartita normalizadora” -la única vía “oficial” de diálogo entre las autoridades y los trabajadores en conflicto- no es un canal operativo, con un acta que ya desde su origen no representaba la posición de los trabajadores y curiosamente fue confirmada esta semana a pesar de no haber sido respetada por parte de las autoridades. Lo único que evidencia la vigencia de las reuniones es la moderación y la voluntad de diálogo de los trabajadores del INDEC, aún frente al incumplimiento reiterado de las autoridades del Instituto a lo pactado con el Ministerio de Economía y la Jefatura de Gabinete. La existencia de esta comisión se esgrime como una demostración de avance hacia la solución del conflicto, aunque sus escasos progresos ya han sido denunciados por los trabajadores, a la vez que los propios representantes del gobierno parecen admitir sus limitaciones para la toma de decisiones en este ámbito.


ver más...

miércoles, 17 de octubre de 2007

Comisión bicameral - 5ta reunión

MESA REDONDA
En el marco de la Comisión Bicameral Autoconvocada

Los Diputados Nacionales Claudio Lozano, María América González; Eduardo Macaluse, Jorge Sarghini, Norma Morandini, Eduardo Di Pollina, Juan Carlos Godoy, Fernando Gustavo Chironi, Martinez Raymonda junto al Senador Rubén Giustiniani, así como los trabajadores del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), lo invitan a presenciar la mesa redonda.


REPERCUSIONES DE LA MANIPULACION
DE LAS ESTADISTICAS PUBLICAS
SEGUN ESTADISTICOS DESTACADOS


Expondrán:

ALFREDO CONIGLIO -
Docente Universitario; Ex-Director de Estadística de la prov. de Santa Fe; Consultor Estadístico; Ex-Presidente Colegio de Graduados Estadística de Rosario y Ex-Vice presidente Colegio de Graduados de Buenos Aires

LELIA BOERI DE CERVETTO -
ex Directora Nacional de Coordinación Estadística y Cooperación Internacional (INDEC); ex Representante argentino ante Comisión de Estadística de ONU ; ex Coordinadora de “Notas sobre Política Estadística en el Mundo” (INDEC)

ELDA GALLESE -
Profesora Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la UNR ; Investigadora Científica del Consejo de Investigación de la Universidad de Rosario; Directora del Proyecto de Investigación: “Problemática sobre la enseñanza-aprendizaje de la estadística en carreras no estadísticas".

HUGO OSCAR AMBROSI -
ex Director Nacional de Estadísticas de la Función Pública ; ex Director del IPEC de Santa Fe; Colegio de Graduados en Estadística; autor de “APRENDER CON LOS DATOS. Manual de supervivencia cívica” (en prensa).



Se realizará el jueves 18 de Octubre a las 16.30 horas en la Sala 3 - 2ºpiso) del Anexo de la Cámara de Diputados (Riobamba 25).

ver más...