lunes, 18 de junio de 2007

Reflexiones sobre el comunicado el 14 de Junio de 2007 escrito por las autoridades del INDEC

  1. El conflicto no es un conflicto gremial convencional: es una lucha entre el poder político, que intenta apropiarse del prestigio ganado con muchos años de trabajo por el Instituto y su gente, y las personas que sienten que su compromiso es con la sociedad y ven cómo su trabajo de años quiere ser bastardeado. Lamentablemente, lejos de defender el resultado del trabajo propio y de sus equipos, los Directores Nacionales no han estado a la altura de las circunstancias y ha tenido que ser la Junta Interna de ATE, en una actitud destacable, quien tome la denuncia de los trabajadores del IPC y del Instituto, prestando cobertura Institucional.
    La semana pasada se mostró una arista de la complejidad del conflicto: aprovechando la condición precaria de contratación se intentó cesantear a una trabajadora con la intención de transmitir miedo. Este hecho provocó la reacción inmediata de los trabajadores, que tomaron esta medida como un "apriete". Además de la defensa en la institución en que trabajamos, seguimos sosteniendo las reivindicaciones históricas en relación a las condiciones de contratación y los salarios. De hecho, estas situaciones por las que se viene reclamando hace años conducen hacia la fragmentación y vulnerabilidad de los trabajadores, que es funcional a estos intentos de socavar la Independencia con respecto al poder político.
  2. La manifestación fue pacífica y respetuosa con quien no quisiera participar. Sí se intentó convencer a la gente que ingresaba al edificio, pero a nadie se le negó el paso salvo a la interventora. Tampoco se respondió a las provocaciones de la otra agrupación gremial y sí se realizaron ruidosas manifestaciones cuando ingresaron tanto la
    Directora Adjunta como el Director. Algunos cuentan que se produjo un accidente cuando el auto de este último rozó a una trabajadora, como incidente menor.
  3. Por parte de las autoridades del Instituto, no existe voluntad de consenso y diálogo: recién recibieron a la Junta Interna que representa a la Asamblea a más de un mes de haber asumido, evitando en esa reunión discutir el eje del conflicto: La Intervención del IPC. De hecho, recibieron antes a un sector que, sin tenerlo, se arroga un derecho representativo de la Asamblea, mostrando su poca seriedad para hacer frente a los reclamos.
  4. Desde el comienzo de la Intervención en el INDEC no se trabaja normalmente y muy lejos estamos de poder decir que estamos trabajando para que "la sociedad argentina pueda disponer en el futuro cercano de Indicadores más representativos, imprescindibles para la toma de decisiones", tal como dice el comunicado. Como venimos denunciando se está garantizando una estafa. Y la interventora no trabaja: DELINQUE, según lo determinado por el fiscal de Investigaciones Administrativas.
  5. En la movilización hubo, en promedio, 200 personas. No hubo menos de 50 personas y en esta oportunidad tampoco participó gente externa al INDEC. Habría que aclarar que gran parte de los profesionales con cargos críticos no son parte de la planta de empleados, y por lo tanto su asistencia o adhesión al paro no es registrada. Por otro lado, mucha gente tiene miedo y a pesar de estar de acuerdo con la medida, podría no haber adherido explícitamente: en reiteradas oportunidades hubo amenazas y se sugirió
    no hacer público el conflicto.
  6. Por último, la existencia de un delito no se decide democráticamente: hubiera alcanzado con que una sola persona lo denunciara para que las autoridades tomen cartas en el asunto. Sin embargo, y a pesar de esto, intentan desviar la discusión en su comunicado, diciendo que la mayoría de los trabajadores del INDEC avala el plan presentado. La denuncia es sobre Ilícitos que no se resuelven a partir del plan Estratégico, que desde aquí denunciamos como parte de una maniobra de encubrimiento. Y no creemos que, como dicen las autoridades, la mayoría de los trabajadores avale la estafa a la sociedad que se quiere legitimar, aún en el caso en que no hubieran participado en la movilización denominada "un día sin Paglieri" del día 13/6.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Dos comentarios,

Los directores del INDEC, salvo honrosas excepciones, hace rato que no están a la altura de las circunstancias o más bien nunca lo estuvieron. Por lo tanto no es posible esperar nada de ellos, ya que se van a cuadrar ante el menos pintado, como lo hicieron con la manga de inutiles que acompaño en la dirección del Instituto la desastrosa gestión del Dr. Mármora.

Llegó la hora de que este formidable movimiento de resistencia, avance hacia la formulación de un programa que vaya más allá de la vuelta a la metodología de cálculo del IPC de enero de 2006, que siente las bases para que cuando todo esto se caiga, porque se va a caer, tengamos lo que decir, y no permitamos que los directores que sobrevivan a la furia de Cruela de Vil, intenten acomodarse con las hipotéticas autoridades normalizadoras.

Tristán Rubio dijo...

Tenés mucha razón, Dos comentarios. Si tenés propuestas concretas y querés, escribilas acá. Nosotros ya estábamos pensando en eso.

pedropicapiedra dijo...

El mensaje del SR. Barrios es sumamente dialectico y no dice nada sustancial a lo ya dicho y repetido por todos los funcionarios que no actuan con su etica profesional, sino que la han puesto al servicio de intereses que no se corresponderian con la misma.
Ni siquiera el sentido comun o la historia le hacen sonar la alarma de que es solamente su persona la que va a responder por sus actos.
Tampoco piensa que es habito de K el poner a profesionales en situaciones limites y confusas al inducirlos a realizar trabajos fuera de su etica. Es conocido el caso de que por decreto se autoriza el aborto por distintas circunstncias en la provincia de Buenos Aires, y la mayoria de los medicos no esta de acuerdo con eso y han efectuado sus reservas eticas al respecto.
O sea al Sr. Barrios y los profesionales involucrados en la estafa publica y notoria del Indec, el ser soldaditos los manda al horno.